
En el mes de María y en especial en este día de Ntra. Sra. aparecida en Fátima, renovemos nuestra devoción y filiar afecto a Ella. Que el rezo diario del Rosario sea una práctica habitual en tu vida y contribuyas a que esta devoción recupere el lugar debido en las familias y en todo el pueblo cristiano.
“Si se levanta la tempestad de las tentaciones, si caes en el escollo de las tristezas, eleva tus ojos a la Estrella del Mar: ¡invoca a María!”. San Bernardo de Claraval.