EL SANTO ROSARIO

Entre los numerosos méritos del san Pío V, Papa entre 1566 y 1572, se ha subrayado su amor por la Virgen María que le llevó a la institución de la fiesta del Rosario.

La fiesta de la Virgen del Rosario fue instituida por este Papa tras la victoria de Lepanto, el 7 de octubre de 1571 y desde entonces es celebrada por la Iglesia.

En este mes de octubre, dedicado especialmente al Santo Rosario, recordamos estas oportunas palabras del papa Pio XI :

Si nuestro siglo en su soberbia se mofa del Santo Rosario y lo rechaza, en cambio, una innumerable muchedumbre de hombres santos de toda edad y de toda condición, lo han estimado siempre, lo han rezado con gran devoción, y en todo momento lo han usado como arma poderosísima para ahuyentar a los demonios, para conservar íntegra la vida, para adquirir más fácilmente la virtud, en una palabra, para la consecución de la verdadera paz entre los hombres.

Ni faltaron hombres insignes por su doctrina y sabiduría que, aunque intensamente ocupados en el estudio y en las investigaciones científicas, no han dejado sin embargo un día sin rezar de rodillas y fervorosamente delante de la imagen de la Virgen esta piadosísima forma.

«INGRAVESCENTIBUS MALIS » . Carta Encíclica del Papa Pío XI, promulgada el 29 de septiembre de 1937,   sobre el rezo del Santo Rosario y sus bondades.