REVERENCIA EN LA LITURGIA


Sta. Misa. Cartuja de Sta. María de Montealegre. Cataluña.

Dietrich von Hildebrand, a quien el papa Pío XII llamaba “el Doctor de la Iglesia del siglo XX”, fue uno de los más eminentes filósofos católicos del mundo. Gran defensor, junto a su esposa, de la Misa de siempre, ofrecemos algunos fragmentos de su argumentación en pro de la Misa tradicional atendiendo a su subrayado carácter reverencial:

«(…) Es sólo con una actitud reverente que el hombre puede reflejar su cualidad esencialmente receptiva como persona creada; la grandeza última del hombre es ser capax Dei. En otras palabras, el hombre tiene la capacidad de capturar algo más grande que sí mismo, ser afectado y fecundado por ello, y abandonarse a sí mismo por esta causa – en respuesta a su valor. Esta habilidad de trascenderse a sí mismo lo distingue de una planta o animal; estos sólo luchan por desarrollar su propia entelequia. Ahora bien: sólo el hombre reverente puede trascenderse a sí mismo conscientemente y conformarse con su condición humana fundamental y su situación metafísica.

Distribución de la Saga. Comunión. Se recibe al Señor sacramentado de rodillas y en la boca. Nótese el uso de la bandeja de Comunión para evitar que ninguna partícula se pierda y el uso de palmatoria con la vela encendida para indicar la presencia de Ntro. Señor.

En cambio, el hombre irreverente se acerca al ser ya sea con una superioridad arrogante o con una familiaridad sin tacto. En ambos casos se encuentra incapacitado; es el hombre que se acerca tanto al árbol o al edificio que ya no lo ve. En lugar de permanecer a una distancia espiritual apropiada, se impone, y como consecuencia acalla al ser. En ningún otro campo es tan relevante la reverencia como en la religión. Como hemos visto, afecta profundamente la relación del hombre con Dios. Pero más allá de esto, permea la religión por completo, especialmente la adoración de Dios.

Tras pronunciar las palabras de la consagración y antes de elevar la Sgda. Hostia, el sacerdote es el primero en adorarla haciendo genuflexión y lo mismo hará tras la elevación.

Hay una profunda relación entre la reverencia y la sacralidad: la reverencia nos permite experimentar lo sagrado, elevarnos de lo profano; la irreverencia nos ciega frente al mundo de lo sagrado. «

__________

La influencia de Dietrich von Hildebrand (1889-1977) en el pensamiento católico del siglo XX es muy importante. Filósofo y teólogo que centró su visión del mundo en la relación del hombre con Dios, siempre consideró la liturgia como el lugar definitorio de ese encuentro.