
Nuestra oración en sufragio por el alma de Benedicto XVI, bajo cuyo pontificado se removieron los obstáculos para la libre celebración de la Liturgia tradicional de la Iglesia.
Dale Señor el descanso eterno.
Y brille para él la Luz eterna.
Su alma y las almas de todos los fieles difuntos por la misericordia de Dios descansen en paz. Amén.